Cómo aprovechar el debate para afirmar y expandir la expresión de la propia esencia
Con la mayor atención y receptividad a los números de ciertas fechas llegan invitaciones a encontrarnos en forma masiva con una determinada intención. Si bien hace unos años esto era recibido con una aceptación ciega, hoy la consciencia expandida da lugar a cuestionarlo todo, incluso las meditaciones y encuentros masivos, independientemente de la intención con la que sean convocados.
Al respecto, me siento movida a extender mi perspectiva actual a modo de invitación a ir más allá del debate para adentrarnos aún más en la afirmación de nuestra esencia.
En primera instancia, considero que las fechas con repeticiones numéricas son una forma simpática más de congregarnos con seres afines al igual que lo hacemos en ciertos "días de" -el amigo, la madre, el niño, la pachamama, etc.
En segunda instancia, coincido con que "meditar a favor de algo" como contrapartida a estar "en contra de algo", por ejemplo meditar por la paz porque nos molesta, nos duele, o nos aterra la guerra, es una forma más de afirmar la dualidad, y quienes aún estén llamados a explorar la dualidad, que sigan su camino. Sin embargo, son aquellos a los que el debate empezó a molestar o resonar los que tienen la oportunidad de ir más allá.
Para quienes el "mejor no meditemos masivamente porque la energía será utilizada por seres más poderosos que nosotros en su favor y en nuestra contra" los invito a hacerse las siguientes preguntas y todas las que éstas les disparen: ¿En serio? Si tenemos tanto poder en forma masiva, ¿no podemos acaso elegir concientemente no entregarla a otros más poderosos? ¿Cuántas veces asentí con la frase "somos uno"? ¿Realmente hay 'un otro más poderoso'? Si el poder conjunto es tan grande y hubiera un otro, ¿no le convendría a ese otro usar cualquier medio disponible para evitar que tales encuentros se realicen? ¿No sería acaso la información de que esa energía se volverá en contra una forma genial de evitar que el encuentro se realice? ¿Qué me moviliza a sumarme a una meditación? ¿Qué me moviliza a no sumarme? ¿Cuál de las opciones me resulta más liviana y expansiva? ¿Tengo el poder de elegir libremente, libre de miedos y libre de obligación? ¿Qué otras preguntas puedo hacerme para lograr mayor claridad en mi elección? ¿Dónde reside mi verdadero poder? ¿Quién le teme? ¿Quién se beneficia? ¿Qué carga tiene la palabra "poder" en mi sistema? ¿Cómo puedo neutralizar esa carga para lograr mayor claridad interna?
En lo personal, hace tiempo que no me llegan invitaciones a meditaciones masivas "a favor de algo", sino invitaciones a reunirnos para canalizar juntos energías de frecuencias más altas, ser canales de nuestra propia divinidad para que más de nuestra divinidad se exprese a través de nuestro ser humano. Según lo entiendo en este momento, me abro a esa energía -que soy yo misma- para recibirla. Qué hago con ella depende exclusivamente de mí. Nos reunimos seres afines con la intención de canalizar altas frecuencias de luz y amor para que sean expresadas en el mundo, celebrando la oportunidad de hacerlo juntos y disfrutar de nuestras creaciones y expresiones personalísimas. Se trata de oportunidades de activar capacidades latentes en nuestro interior, como cuando un bebé va activando la capacidad de sus piernas para gatear, pararse y correr. Cuando un bebé empieza a pararse, se vale de cuanto mueble y persona esté disponible para ayudarlo en su propósito de explorar sus capacidades innatas. De la misma manera, aprovecho cuanta oportunidad resuena en mi corazón para explorar mis capacidades más allá de lo conocido, y la verdad es que descubrirlo con almas que resuenan y vibran con el entusiasmo que impulsa el descubrimiento no tiene precio...
Hasta la próxima....!
Vitki Carolina Iglesias
http://awakeninginenglish.com

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