Este blog ha sido mi diario público durante los años que he sentido como "despertar de la consciencia". Pues esta consciencia ha despertado y ahora continúa su evolución en forma consciente. Es por eso que sentí abrir un nuevo blog para esta nueva etapa. Te invito a visitarlo en el siguiente enlace http://vitkicarolina.blogspot.com.ar/
Bendiciones y cálidas sonrisas,
Carolina
Diario del despertar de una conciencia
Reflexiones de un alma que despierta a la luz de la conciencia.
Publicaciones más recientes
miércoles, 10 de agosto de 2016
domingo, 12 de junio de 2016
Enterrada viva: de la tumba al útero
Hace aproximadamente un mes caí en una crisis profundísima.
Sentía que me había enterrado viva, literalmente. Mi mundo se había vuelto sofocante
y diminuto, me sentía atrapada sin poder respirar, sin embargo, no estaba
muerta. Aunque deseaba estarlo…
Una parte mía seguía viva, pulsando débilmente, enojada,
frustrada, exhausta. Si cerraba los ojos, incluso con los ojos abiertos, me
veía como una mujer muy vieja que parecía una mata de raíces finas; sucia,
descomponiéndose, fea, arrugada, avergonzada, seca, arruinada, en una completa
soledad llena de llantos desgarradores y gritos acusadores. Aparentemente me
había enterrado viva en mis propios miedos, terrores, dolores y tristezas. Una
vista nada agradable, por cierto. Sin embargo, no podía dejar de mirarla.
Pero si yo estaba enterrada viva, ¿de quién eran los ojos que
me miraban?
Eran los ojos de esa Presencia amorosa, luminosa y silenciosa
que siempre había sido mi consuelo; una presencia que siempre había sido
bienvenida en mi corazón y del corazón hacia arriba, pero nunca por debajo del
corazón. Parecía como que la parte humana separada de mí quería volverse digna
de dicha Presencia ordenando, armonizando, sanando, arreglando, madurando antes
de poder abrirse y presentarse ante Ella con el regalo de una ilusoria obra
maestra humana.
Pero mi separado lado humano había sido vencido. Había
fallado completamente. En crisis anteriores, siempre había habido algo más que
probar, algo más que hacer, un último recurso; pero ahora no quedaba nada por
probar, solo la clara certeza de que cualquier nuevo intento que hiciera
también fracasaría inevitablemente, brutalmente.
Así que, con lo que parecía ser el último aliento de un grito
de angustia silenciado, mi aspecto humano separado, cruda y desnuda ante la
Presencia Angelical que parecía haber descendido a través de las grietas en la
tierra que estaba usando como la tapa de mi tumba, pronunció sus últimas
palabras: “Hasta aquí llegué. Lo arruiné. Esto es todo lo que tengo. Fracasé. No
lo logré. Esta experiencia encarnada fue más de lo que podía manejar. En mi
defensa, diré que en todo momento hice lo mejor que supe. Intenté y probé todo
lo que pude. No hubo nada mejor que supiera que podía hacer. Hice todo lo que
se me ocurrió, todo lo que intuí, todo lo que se me modeló como lo “correcto”,
todo lo que se me presentó como inevitable, y muchísimo más todavía. Este es mi
punto final. Esto es en lo que me he convertido, y desde mi muy debilitado
punto de vista merezco un abrazo reconfortante, merezco completa misericordia,
merezco el perdón total. Así que me envuelvo en el amor que quede en mi frágil
pulso, en lo que parece ser mi último aliento, y tranquilamente me entrego cual
regalo a Ti”.
Creí que sería instantáneo. Esperaba que ese fuese el final,
y también deseaba un desenlace con efectos especiales. En lugar de eso…
En lugar de eso, una vez que dejé de hablar, esta Presencia
Angelical familiar tomó la vara de la palabra y respondió: “Permíteme expandir un
poco esta tumba, lo suficiente como para darte algo de espacio, y permíteme
activar algunos conductos de aire y de luz para que puedas respirar con mayor
facilidad. Respiremos juntas, respira conmigo lo más profundamente que puedas,
al ritmo que te sea cómodo. Simplemente respira y siente esta vertiente de AmorLuz
líquido, permite que se sume a la dulce gota de amor sincero con el que acabas
de envolverte. Permítete romperte y abrirte hasta ser una con esta tierra con
la que te has cubierto. Siente la expansión al fundirte con ella, siente todos
los nutrientes, todo el sostén, toda la vida en la que te conviertes
instantáneamente al hacerte una con la tierra. Confía en que es tu semilla la
que se abre, la que parece desintegrarse; lo que queda de ti sabe que hay una
esencia individuada que no se disolverá. De hecho, tú eres esa esencia
individuada, preciosa y hermosa”.
Durante algunos días, lo único que hicimos fue SER juntas en
esta tumba que se alquemizó en un útero. El útero se expandió, lo suficiente
como para ser cómodo, con rayos de AmorLuz líquida fluyendo desde arriba, y con
el sostén cálido, suave y contenedor que emanaba del centro cristalino de la
Tierra. Solo me alentaban a respirar profundamente y permitirme recibir el
AmorLuz plenamente, sintiendo lo que hubiera que sentir, especialmente en mi
propio útero y piernas. Hubo muchos temblores y respiraciones atravesando los
temblores. Nada más que hacer. Ningún otro lugar adonde ir. Cuando surgían
pensamientos y preocupaciones, eran invitados a flotar libremente dentro de
esta matriz. Rápidamente sentí que las raíces humanas se reincorporaban y se
acomodaban en una especie de silla mecedora; la Presencia Angelical se
presentaba como la suave luz dorada que no solo llenaba el útero sino que
además formaba el útero.
Los temblores dejan de asustarme. Los demonios se vuelven mis
amigos. El Útero Iluminado da lugar a pensamientos más claros. Hay muchos aspectos míos oscuros y
debilitados que estoy permitiendo ser aquí, apuesto a que también debe de haber
otros aspectos míos confiados, fuertes, sabios y creativos flotando por aquí.
¿Dónde están? Y luego, con la simpleza de “pide y se te dará”, dichos
aspectos empiezan a mostrarse, también sedientos del AmorLuz incondicional que
los vuelve visibles y les devuelve el derecho a existir.
Desde este Útero Iluminado escribo. Débil y fuerte, bella y
horrible, segura y víctima: todos mis aspectos flotan libremente aquí. He
empezado a respirar con mayor facilidad. Mi cuerpo se abre para recibir a esta
Presencia de AmorLuz, se sacude y se calma al permitirle correr por venas y
arterias; el hipersensible útero humano en carne viva se permite ser amado y
sanado; a las piernas casi paralizadas aún les cuesta entregarse, pero hacen lo
mejor que pueden, y eso es suficiente. Destellos de lo que podría haber afuera
me distraen, y rápidamente se suman a flotar con todos los demás pensamientos.
¿Cuánto más estaré aquí? Eso es irrelevante. Mi parte humana se ha entregado a
esta Presencia Angelical y juntas, un nuevo Ser se prepara para emerger. Será
pronto? Será en esta vida? Eso también es irrelevante. Por ahora “respirar,
permitir, sentir” es mi única tarea, y al contrario de lo que mi aspecto humano
creyó durante incontables vidas, no tengo que hacerlo sola…
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
ascensión,
conciencia,
confianza,
consciencia,
despertar,
divinidad femenina,
enterrada viva,
huella personal,
sanar,
tumba,
útero,
útero espiritual,
Vitki Carolina
La huella personal de nuestra resonancia vibratoria
Empiezo a sentir más y más que nuestro camino de volvernos conscientes de quiénes somos verdaderamente y cómo operamos como consciencia de AmorLuz encarnada en forma humana es tan único y personal como nuestra huella digital. Durante mucho tiempo, los que venimos caminando y explorando el camino espiritual y la anatomía de lo que se ha llamado el proceso de "ascensión" o "despertar" nos hemos encontrado y hemos compartido una vasta cantidad de herramientas y formas de manejarnos esperando encontrar la fórmula perfecta, la más fácil, la más suave, la que "funcione". Sin embargo, para muchos de nosotros -¿para la mayoría? ¿para todos?-- aunque nos hemos acercado a nuestro núcleo y nos hemos conectado con nuestra esencia en varias ocasiones, nada parece haber "funcionado" realmente, y con eso me refiero a que nuestras vidas en el planeta Tierra no se han vuelto más fáciles ni más tolerables en una forma tangible.
Así es que, en vistas de ello y tras otra crisis profunda (y curiosamente, las crisis parecen ser cada vez más profundas y dolorosas a medida que mi capacidad de suavizar, contener y amarme incondicionalmente se ha expandido notablemente, pero me ocuparé de eso en otra publicación), hago lo único que me queda por hacer: ir hacia mi interior más profundamente todavía, recapitular lo que SÍ SÉ, respirar profundamente, y seguir viviendo un AHORA por vez –no porque sea sabio, sino porque no hay alternativa.
Cuando me recupero un poco, elijo aceptar que parece haber fórmulas, prácticas y herramientas que sí les funcionan a algunas personas, pero a ser sincera conmigo misma, no funcionan para mí, y a esta altura, no hace falta que pruebe ninguna otra cosa que se me ofrezca desde afuera para saber que tampoco funcionará. Veo prácticas, programas y herramientas espirituales y de consciencia que se ofrecen y se publicitan con la promesa de ser “la pieza” que estabas buscando, y debo admitir que tocan una parte mía de mucho enojo, que se presenta con esplendorosa fealdad. Así que apago y cierro todo eso, y simplemente respiro profundamente. “La respuesta está adentro”, escucho. Pero entonces, qué es este impulso a compartir? ¿Qué es este impulso a enseñar y guiar? ¿Qué es este impulso a conectar profundamente con otro ser humano? ¿Qué podría tener yo para compartir o enseñar que realmente haga una diferencia?
Pasan algunos días de silencio.
Y luego, una pregunta. ¿Y si estamos intentando decirnos algo análogo a las tecnologías que hemos creado? ¿Y si distintos seres humanos tenemos distintos sistemas operativos? ¿Y si hubiera al menos cientos de sistemas operativos diferentes? ¿Y si algunos de esos sistemas operativos compartieran aplicaciones y realizaran tareas diferentes, pero hubiera un asunto de compatibilidad de base? Ya sabemos que incluso si en una tienda podemos encontrar dos smartphones exactamente iguales, en cuanto alguien compra uno, no vamos a encontrar dos que tengan las mismas aplicaciones descargadas, la misma música, imágenes, estuche y demás: cada dispositivo se vuelve único. Entonces, ¿qué tal si nuestra forma de estar en la Tierra fuera similar?
Si ese fuera el caso, primero tendríamos que reconocer cuál es nuestro sistema operativo, es decir, cuál ES y cómo se SIENTE nuestra huella vibratoria de base. En mi caso, tuve que probar, explorar, aprender y descartar muchas hasta encontrar la huella vibratoria y energética que siento como mi HOGAR, y siento que acabo de encontrarla (y curiosamente, fue la primera que exploré en este proceso de evolución consciente). Y ahora me encuentro en una especie de útero interno plantado en el útero de la Tierra, totalmente conectada con mi naturaleza encarnada, totalmente conectada con la Fuente de AmorLuz de la que siento soy una extensión, lleno de lo que he llegado a reconocer como mi vibración personal –es decir, mi sistema operativo—estando en su presencia, explorándola, reconociendo sus funciones y capacidades, sintiendo cómo me gustaría personalizarla, cómo mi creatividad cobrará vida con mi propio ser. Mientras todo esto sucede, presiento que en algún momento no solo sentiré el impulso de expresarla, sino que la expresión única de mi huella vibratoria saldrá a la luz en forma orgánica e imparable.
Ahora me queda claro que intentar expresar mi huella vibratoria personal antes de que este proceso de exploración y descubrimiento finalice o al menos esté bastante avanzado no tiene mucho sentido. Sin embargo, desde mi laboratorio de exploración, me siento llamada a compartir esta parte de mi proceso porque presiento que no estoy sola, sé que muchos de nosotros estamos inmersos en nuestra propia matriz, viviendo momento a momento la versión desconocida, incierta y aún no manifestada de nosotros mismos. Lo único que nos hace continuar es lo único que es cierto y verdadero, esa esencia de Ser que no puede definirse...
Vitki Carolina – Junio 2016
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
ascensión,
autoamor,
automaestría,
conciencia,
consciencia,
despertar,
huella personal,
matriz,
resonancia vibratoria,
útero espiritual,
Vitki Carolina
martes, 8 de diciembre de 2015
Tres tipos de fiestas

En mi incesante búsqueda de interpretar lo invisible y hacerlo
tangible y claramente visible, he descubierto tres tipos de vibración bien
distinguidos que podríamos relacionar con tres tipos de fiestas conocidos por
todos: la fiesta "A la Canasta", la fiesta Temática, y la fiesta que es una
Expresión del Anfitrión.
Las fiestas que son una expresión del Anfitrión son las
típicas de casamiento o 15 años, en las que el anfitrión arma la fiesta que más
le gusta y le divierte, e invita a sus amigos a compartir esa expresión. Este
tipo de vibración es también la de un recital o un espectáculo determinado: se
ofrece algo bien distinguido para que los invitados y el público disfruten de
esa expresión que se ofrece "como es". En estas fiestas, los invitados y el público contribuyen con su presencia y energía dentro de un formato bastante regulado, con muy limitada
expresión libre y creativa de su parte. Visto desde alguien que vive creando, este tipo de
situaciones son como un recreo o una vacación que invitan a relajarse y
disfrutar de la creación de otros.
Las fiestas temáticas son un poco más abiertas a la expresión
creativa de los invitados, que deben expresarse dentro de un determinado marco.
A veces el tema solo pasa por lo que va a servirse, otras veces la temática
tiene que ver con la vestimenta, existen los temas por culturas o países que
incluyen comidas, bebidas, vestimentas, decoración y tipo de música. Este tipo
de vibración se ve plasmado en instituciones, empresas y organismos que
declaran su tema y su visión e invitan a que personas de igual sentir se sumen
y se expresen creativamente dentro de la visión y las pautas establecidas por
sus creadores. Este tipo de vibración, dependiendo de la flexibilidad y
naturaleza de la visión y sus pautas, puede albergar y nuclear ”salones” donde
se desarrollen actividades con la vibración de un anfitrión, y “salones” con la
modalidad a la Canasta. Sin embargo, en este tipo de ambientes, la vibración
suele ser muy confusa en los espacios comunes.
Las fiestas A la Canasta son totalmente abiertas a la
expresión creativa tanto del anfitrión como de sus invitados. El anfitrión pone
la mesa, y todo lo que sus invitados lleven será bienvenido y servido en esa
mesa. Lo que cada uno pone en su plato responde a las preferencias
particulares, pero nada es juzgado ni rechazado, a todo se le hace un lugar. De
la misma manera, la música, los juegos, actividades y vestimentas pueden ser A la
Canasta: todo es bienvenido y tiene su espacio de expresión. En este tipo de
fiestas, el anfitrión requiere del aporte de sus invitados para armar la
fiesta, ya que sin ellos y sus aportes, no hay elementos para la libre
expresión de todos. Este tipo de vibración suele ser muy clara en determinados
talleres, donde todas las expresiones son bienvenidas y tenidas en cuenta. En
estos casos, suele ser tarea del anfitrión obrar su magia para saber cuál es el
lugar y momento más indicado para cada talento aportado. Esta vibración es la
que tienen los “maestros de alma”, que consideran e incluyen las expresiones y
talentos de todos sus alumnos. Esta es la vibración de la Conciencia: Acepta todo y
no juzga nada. Es la vibración de nuestro planeta: todo queda incluido, incluso
la vibración que da lugar a los otros tipos de fiesta!
En esta experiencia humana, es claro que estos tres tipos de
vibraciones coexisten, se apoyan y se complementan; sin embargo, a mí me
resulta fundamental saber con qué tipo de vibración voy a crear determinado
proyecto y qué tipo de vibración predomina en los proyectos, eventos y situaciones
a los que soy invitada. Solo así me aseguro de estar en un ambiente alineado con mi esencia, y me permito considerar si quiero participar o no cuando
la vibración es un matete confuso de las tres. Cuando esto sucede, me expongo a ser
rechazada, agredida o juzgada en el momento menos pensado, y estar atenta a
cada segundo me deja agotada.
Si asisto a un espectáculo, disfruto de lo que el artista
preparó para mostrarme. Otras veces, una fiesta temática puede ser muy
atractiva si el tema me interesa, siempre y cuando verifique que la vibración
sea coherente con la propuesta. ¿Es una fiesta temática libre, donde todo lo
que esté enmarcado en el tema vale, o hay reglas y expectativas en letra chica?
Considerando los eventos que propongo, hay un mínimo
porcentaje de vibración temática para la convocatoria; sin embargo, aunque en
apariencia sean de expresión personal, lo que digo es atendiendo a las energías
de todos los presentes; energéticamente es totalmente A la Canasta, y mi arte
está en cómo presentar la mesa.
Esta distinción me ha impulsado a desarrollar herramientas para que la evaluación de la
vibración preponderante en cada situación sea claramente perceptible. Por el
momento, el haber podido distinguir estos tres tipos de vibraciones y haberles
encontrado una analogía clara ya es un paso que vale la pena celebrar, A la
Canasta, claro!
Vitki Carolina Iglesias
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
autoayuda,
automaestría,
Carolina Iglesias,
conciencia,
consciencia,
magia,
vibración,
Vitki Carolina
martes, 1 de septiembre de 2015
Crianza alineada con el nuevo mundo
Te presento mi nueva serie de videos "Crianza alineada con el nuevo mundo"
Encontrá los videos ya disponibles en los siguientes enlaces:
Crianza alineada con el nuevo mundo - Presentación
Encontrá los videos ya disponibles en los siguientes enlaces:
Crianza alineada con el nuevo mundo - Presentación
Video #1 - Los niños primero: ¿Es siempre así?
Video #3 - Donde va la atención fluye la energía
Video #4 - Celebrando cada pasito... ¡Tuyo!
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
apego,
autoamor,
Carolina Iglesias,
conciencia,
consciencia,
crianza,
despertar,
hija,
hijos,
madres,
mamá,
maternidad,
nuevo mundo,
Vitki Carolina
jueves, 20 de agosto de 2015
El mundo es más lindo porque yo soy en él
“El mundo es más lindo porque yo soy en él”.
Hoy me descubro con la invitación de mi corazón a sentir
esta verdad. Sin duda algo muy osado para decir públicamente, pero acepto la
invitación y te invito a sentirlo conmigo.
¿Cuántas veces nos hemos impedido
considerar, y mucho menos *ver*, nuestro aporte al mundo, simplemente porque el
mundo no pareciera verlo y gritarlo a viva voz? ¿De quién necesitamos permiso o
aprobación para sabernos que nuestra contribución es valiosa para el mundo en el que vivimos? ¿En qué
momento aceptamos que era un acto de soberbia saberse valioso? ¿En qué momento
aceptamos que era más importante lo que otra persona opinara de nosotros? ¿En
qué momento dejamos de mirarnos a nosotros mismos con esa capacidad que tan
naturalmente nos surge al mirar a nuestros hijos, amigos y a los seres que
amamos?
Te invito a repetir “el mundo es
más lindo porque yo soy en él” como un mantra hasta que empieces a sentirlo.
¿Podés comprometerte con vos a encontrar por lo menos un motivo diario para
decirlo? ¿Qué tal pegar la frase en tu escritorio? ¿O escribirla en tu agenda
donde la veas seguido?
Si te animás, escribí en los
comentarios por qué el mundo es más lindo con tu presencia. De esa manera,
todos los que lo leamos vamos a estar felices de compartir el mundo con vos.
¡Hasta el próximo ah0ra!
Vitki Carolina
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
autoamor,
autoayuda,
Carolina Iglesias,
conciencia,
confianza,
consciencia,
despertar,
valoración,
Vitki Carolina
lunes, 10 de agosto de 2015
Si lo hacés por tus hijos, ¿qué tal hacerlo por vos también?
Hoy te invito a considerar aquellas cosas que hacés amorosa
e incondicionalmente por tus hijos, pero que cuando se trata de vos, posponés o
te creés incapaz o no merecedora/merecedor del mismo honor.
Vamos a ir de lo más simple a lo que quizá presente un
desafío mayor.
Cuidado del cuerpo: Si tu hijo
tuviera que tomar dos litros de agua por día para ser totalmente sano y a él le
costara hacerlo, ¿no pondrías tu creatividad al máximo para asegurarte de que
lo hiciera? Es probable que le compraras una botellita de su color preferido y
la pusieras a su alcance. O tal vez le
enviarías un mensajito de texto unas cuantas veces al día invitándolo a tomarse
un vasito de agua fresca. Dependiendo de su edad, quizá hasta compusieras una
cancioncita graciosa para alentarlo y que tome agua con una sonrisa. Hoy te
invito a desarrollar la misma creatividad para asegurarte de que tu cuerpo
tenga todo el cuidado que requiere de vos.
Cuidado emocional: Los chicos siempre
están aprendiendo algo y enfrentando nuevos desafíos. ¿Qué tipo de palabras
solés usar cuando se frustran? ¿Qué paciencia desarrollás cuando, por ejemplo,
están aprendiendo a comer o a caminar? ¿Qué tal cuando empiezan a pintar o a
escribir? ¿Te diste cuenta de que tu paciencia y capacidad de apoyo y sostén
crecen, se expanden y evolucionan con cada velita que se suma a la torta de
cumpleaños? Esa capacidad es tuya y te invito a usarla para con tus propios
procesos a lo largo del día.
Elogio y amor incondicional:
¿Cuántas veces mirando a tus hijos te maravillás por su belleza? ¿Qué ternura
surge espontáneamente al verlos dormir, reír, superarse, intentar cosas nuevas?
¿Cuántas veces les decís “te quiero” o “te amo” por ningún motivo en especial?
¿Qué tan a menudo te encontrás elogiando algo nuevo que intentaron, algo que
hicieron diferente, un acto de amistad o de amor que hayas observado? Si te
animás, te invito a considerar extender esa actitud para con vos mism@. Cuando
vayas al baño, detenete un momento frente al espejo y decite algo lindo. Cuando
te descubras dándole amor y elogios a tus hijos, asegúrate de elogiarte y hacer
algo amoroso por vos a continuación.
Te invito a que pruebes alguna de estas ideas por una semana
y veas cómo la expresión de tu rostro se suaviza y todo tu mundo empieza a
transformarse.
Etiquetas:
amor por uno mismo,
amor propio,
apego,
Carolina Iglesias,
conciencia,
consciencia,
crianza,
despertar,
hijos,
maternidad,
niños,
Vitki Carolina
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


