martes, 20 de marzo de 2012

Volver a casa

Desde que tengo memoria en esta vida estoy buscando "volver a casa". Quizá sea porque de niña me mudaron tantas veces que llegó un momento en el que -aún en la seguridad de mi propio cuarto de adolescente-sentía una voz muy intensa que gritaba: "Quiero ir a casa". Ese grito volvió a intensificarse cuando me separé en medio de mi embarazo. Luego, dando pasos de bebé como me enseñaba la vida, fui reconstruyendo "mi hogar" con la ayuda de las risas y los llantos, las danzas y los berrinches, la inocencia y la profundidad de mi bella hija.

Hace pocos meses, casi sin motivo externo aparente, un vacío volvió a inundarme. Recuerdo estar sentada en medio de la inmensa cama, sintiéndola como una isla desierta olvidada en el anchísimo océano, en la más profunda oscuridad (aunque no sé si era de noche), y no poder parar de llorar. La sensación era la de haber perdido la capacidad de escuchar mi voz interior. Me sentía aturdida por voces externas, esas que decían saber mejor que yo cómo vivir o "resolver" mi vida. ¿Qué disparate más descabellado es ese? ¿Con qué autoridad? Probablemente la que les daba yo...

A partir de ese momento emprendí el camino de redescubrir mi voz, a mirarme con aceptación y amor absolutos (¡no siempre es fácil!) y a encontrarme con quien soy y con lo que quiero. Buscando mi voz, a veces surgen palabras, colores, dibujos, canciones. No juzgo, lo acepto y lo expreso, en el idioma que surjan :)

Este blog simplemente pretende recopilar algunas de mis experiencias surgidas de las prácticas de todas las enseñanzas que voy encontrando en mi camino, esas que resuenan en mi alma y que voy aceptando, rechazando y modificando a mi manera. La vertiginosidad de este tramo del camino me urge a registrarlo de algún modo.

Si mi experiencia le aporta algo a tu camino, bienvenido :)

Hasta la próxima,

Carolina




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